Descripción
Desde hace ya varias décadas, las universidades son atravesadas por un fenómeno inquietante: la presencia de trayectorias académicas muy prolongadas o interrumpidas en estudiantes que, aun habiendo transitado una parte significativa de su carrera, evidencian dificultades para sostener su deseo originario. Los obstáculos académicos u organizativos explican sólo superficial y parcialmente este tipo de situaciones. Ellas involucran dimensiones subjetivas, relacionales, biográficas y de contexto que se interponen entre el estudiante y su carrera. En este trabajo describimos las principales características de un dispositivo de acompañamiento a estudiantes avanzados cuya trayectoria académica experimenta alguna de esas fases críticas. Situaciones, variadas y multicausales, que afectan tanto al sujeto como a la relación con su proyecto formativo, que aquí agrupamos bajo el término trayectorias universitarias fragilizadas. Asimismo, presentamos algunos resultados de su implementación experimental. El trabajo de campo se realiza con población de carreras de ingeniería que cuentan con más de la mitad de las asignaturas del plan de estudios aprobadas, y han ingresado hace más de ocho años a la Facultad Regional Buenos Aires de la Universidad Tecnológica Nacional. El diseño del dispositivo se nutre de un enfoque transdisciplinar y, a la vez, de la metodología de investigación acción. Nuestra perspectiva integra aportes de la pedagogía sistémica, la fenomenología, la teoría gestáltica, el coaching y las prácticas de trabajo corporal. Este laboratorio es concebido como un espacio de autoconocimiento y de encuentro consigo mismo y con el otro. Sus actividades van desde la estimulación de la consciencia corporal a la reflexión colectiva y la conversación guiada. Se propone fortalecer las bases de apoyo del individuo mediante la ampliación de su horizonte perceptivo, la renovación de la perspectiva, y el desarrollo de instancias de resiliencia grupal. Se organiza en una secuencia de talleres presenciales y entrevistas individuales, que incluyen el registro de la experiencia en bitácoras reflexivas, y la elaboración de planes académicos estratégicos. Estos documentos constituyen la base empírica para el análisis y el seguimiento de los procesos que se ponen en juego. Los resultados obtenidos hasta el momento permiten identificar dos efectos significativos. En primer lugar, la mayor claridad respecto del deseo de finalizar o no la carrera, que emerge cuando los estudiantes logran actualizar su historia y motivaciones, reconocer miedos o bloqueos que han limitado su avance, activar sus emociones muchas veces silenciadas respecto de su proyecto educativo. En segundo lugar, se observa el efecto positivo de reconocerse en otros estudiantes en situaciones similares. Ello, transforma la experiencia de aislamiento en una vivencia de pertenencia y acompañamiento. El grupo se constituye así en un espacio de resonancia donde los participantes pueden resignificar su trayectoria, compartir dificultades y vislumbrar posibilidades de acción. La participación en el dispositivo favorece la emergencia de nuevas decisiones, la recuperación de la confianza en las propias capacidades y, en una mayoría significativa la reanudación concreta de actividades académicas. Hallazgos que refuerzan nuestra confianza en la articulación de las dimensiones cognitivas, emocionales y relacionales para instrumentar tales estrategias de acompañamiento.
Palabras clave:
TRAYECTORIAS UNIVERSITARIAS FRAGILIZADAS, DISPOSITIVOS DE ACOMPAÑAMIENTO, CONSCIENCIA CORPORAL, DIMENSIÓN SOCIOEMOCIONAL