Descripción
La actualidad de la universidad latinoamericana se inscribe en un escenario más general de tensiones propias de la fase del capitalismo actual, donde recrudecen disputas respecto de la educación y el conocimiento como un bien común. Se vivencian en distintas latitudes ataques materiales y simbólicos que, en nuestra región, cobra la forma de una embestida contra la idea de universidad como espacio de libertad, de generación de conocimiento crítico y como agente de democratización (Krotsch, 2001). Una de las principales dimensiones en las que se expresa esta disputa en el plano universitario refiere a la conceptualización de la educación superior (ES) como una mercancía o como un derecho, y remite a los procesos de privatización y mercantilización que atraviesan los sistemas de la región, los cuales nos permiten caracterizarla como hiperprivatizada (Saforcada, et. al, 2019). A partir de un análisis de las tendencias regionales y las formas que asumen éstas en casos nacionales, observamos una gramática de la privatización de la ES. Argentina y Chile se presentan como casos paradigmáticos, extremos de un continuum de privatización. Sin embargo, en ambos casos operan dinámicas mercantilizadoras distintivas que, a su vez, suponen diferentes vinculaciones con lo público. El sistema educativo chileno es mundialmente conocido como emblema de la implementación del modelo de libre mercado con origen en un gobierno dictatorial que buscaba refundar el país en clave neoliberal (Garretón, 2014) y que asumió un carácter estructural. Como resultado: el 84% de la matrícula, el 87% de lxs egresadxs, el 67% de las instituciones, y el 52% del gasto total en ES pertenecen al sector privado (Red Índices, 2023). A la contundencia de los datos que ubican al SES como uno de los más privatizados del mundo, podemos incorporar otras dimensiones de análisis como la política de financiamiento y la de CyT que dan cuenta de la privatización a partir de la subvención pública a la oferta, como también de la centralidad de lógicas competitivas y productivistas que refuerzan su carácter mercantilizador. El sistema universitario argentino se asienta en una matriz público-estatal que se caracteriza por una dimensión cuantitativa: más estudiantes (80%), más egresadxs (65%), más gasto (85%) y paridad en cuanto a la oferta académica; y una dimensión simbólica, por la centralidad que tienen dentro del conglomerado de instituciones de ES, las universidades nacionales. Sin embargo, desde un análisis multidimensional se vislumbran aspectos del fenómeno que aparecen como invisibilizados. Por ejemplo, si analizamos las dinámicas de diferenciación horizontal y vertical de la oferta como la expansión del posgrado y la educación a distancia como formatos más permeables a la privatización y mercantilización y desde donde se tensiona “por arriba y desde los costados” el corazón de la matriz público-estatal del sistema: la oferta de grado presencial. Esta ponencia recupera estos resultados antes expuestos de investigaciones previas y se propone compartir algunas primeras aproximaciones de una indagación en curso que analiza comparativamente ambos casos con la idea profundizar las dimensiones de la mercantilización y los sentidos que se construyen alrededor de lo público
Palabras clave:
PRIVATIZACIÓN, MERCANTILIZACIÓN, PÚBLICO, ARGENTINA, CHILE