Descripción
Durante las últimas décadas, los sistemas de educación superior en América Latina han experimentado transformaciones institucionales asociadas a la expansión de la matrícula, la diversificación institucional y una creciente intervención estatal en la regulación del sistema universitario. En este contexto, numerosos países de la región incorporaron políticas orientadas al aseguramiento de la calidad, entre ellas mecanismos de evaluación institucional, procesos de acreditación y agencias especializadas de supervisión del desempeño universitario. Estas transformaciones han sido ampliamente analizadas en la literatura regional en relación con sus efectos sobre la gobernanza de la educación superior, las relaciones entre Estado y universidades y la reorganización de los sistemas universitarios (Brunner, 2014; Schwartzman, 2013; Fernández Lamarra, 2007; Bernasconi, 2015), así como en estudios internacionales sobre políticas de aseguramiento de la calidad (Dill & Beerkens, 2013). Sin embargo, se ha prestado menor atención a la arquitectura concreta de los instrumentos mediante los cuales estas políticas operan. Desde el campo del diseño de políticas públicas, distintos estudios han señalado que los instrumentos de política constituyen configuraciones institucionales que estructuran relaciones entre actores, definen criterios de intervención estatal y organizan procedimientos de implementación (Hood, 2007; Lascoumes & Le Galès, 2007; Howlett, 2011). En esta perspectiva, examinar la arquitectura de los instrumentos permite comprender la lógica política que organiza su funcionamiento. El análisis del microdiseño se orienta a examinar dos dimensiones. La primera refiere a la estructura de intervención del instrumento, es decir, la forma en que delimita qué se evalúa y sobre quién recae la intervención regulatoria, definiendo unidades de intervención, resultados esperados y criterios de evaluación del desempeño institucional. La segunda se relaciona con los dispositivos mediante los cuales el instrumento se implementa en la práctica, es decir, los arreglos institucionales que organizan el proceso evaluativo (Capano & Howlett, 2020). Desde esta perspectiva, el microdiseño permite analizar cómo se estructuran las decisiones sobre qué se evalúa, a quién se dirige la intervención regulatoria y mediante qué mecanismos se produce la clasificación institucional. A partir de este enfoque, el presente trabajo analiza el caso ecuatoriano en el contexto del ciclo de reformas iniciado con la Constitución de 2008 y la promulgación de la Ley Orgánica de Educación Superior de 2010, proceso que reorganizó el sistema universitario mediante nuevas instituciones regulatorias y la introducción de mecanismos de evaluación y aseguramiento de la calidad (Ramírez & Minteguiaga, 2010; Zabala, 2015). En particular, el artículo se concentra en la evaluación institucional universitaria aplicada en Ecuador en 2013 por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CEAACES).Metodológicamente, el estudio se basa en el análisis documental de los instrumentos que componen el modelo de evaluación institucional. A partir de este material, el trabajo analiza el microdiseño del modelo aplicado en 2013, examinando cómo se estructuran las decisiones sobre qué se evalúa, a quién se dirige la intervención regulatoria y mediante qué mecanismos se produce la clasificación de las universidades dentro del sistema.
Palabras clave:
EVALUACIÓN INSTITUCIONAL, ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD, EDUCACIÓN SUPERIOR, MICRODISEÑO DE POLÍTICAS