Descripción
La investigación tiene como objetivo el análisis del financiamiento universitario durante el período 2014-2024 a través del estudio de las transferencias del estado nacional a las distintas instituciones, la adaptación de las casas de altos estudios ante los cambios de los recursos percibidos y la exposición de los gastos a través de los presupuestos ejecutados. Mediante un análisis cuantitativo se asocian las partidas según las distintas aperturas del clasificador presupuestario del sector público, mostrando las semejanzas y diferencias entre instituciones. Las fuentes principales de información provienen de las leyes de presupuesto, las bases de datos de ejecución presupuestaria del Ministerio de Economía y los presupuestos aprobados por las propias universidades nacionales. Asimismo, el trabajo se enmarca dentro de los estudios de las finanzas públicas referidos al gasto educativo del estado nacional en la educación superior. Se advierte una tendencia declinante del financiamiento durante todo el período, con una caída aún más pronunciada en el último año y un gasto por alumno que se redujo a menos de la mitad entre los años extremos del ciclo, por el efecto combinado de una suba de la matrícula y una baja de los recursos. La comparación de las normas de aprobación y ejecución de gastos entre las distintas universidades permite advertir el sesgo excesivo de la participación del componente salarial en el total del presupuesto debido al desfinanciamiento de las partidas de funcionamiento, infraestructura y programas de desarrollo. En términos del clasificador funcional se observa que las erogaciones sanitarias superan lo establecido en las leyes de presupuesto y los gastos de ciencia y técnica están subestimados por la dificultad de asignar los gastos conjuntos con la función de educación. Las aperturas programáticas presentan diferencias notorias entre las universidades y en la clasificación institucional se percibe la mayor centralización de los gastos en el rectorado en las casas de estudios más pequeñas, departamentalizadas, con menor oferta académica y ubicadas en un campus único. Asimismo, el clasificador geográfico tiene un uso muy limitado, sin discriminaciones por provincias y municipios, y el registro de la información es más detallado en la fuente de recursos del tesoro nacional, que es más previsible, que en los restantes orígenes. Por último, cabe señalar que el financiamiento universitario tiene un sendero esperable de declinación y, consecuentemente, de degradación de las prestaciones porque las asignaciones estatales decrecientes no podrán ser compensadas en un contexto de escasa propensión a las donaciones y de un costo elevado de generación de recursos adicionales mediante venta de servicios de consultoría o equivalentes. Más allá de las mejoras de eficiencia que puedan generarse en la gestión de los recursos, el horizonte se observa muy negativo, al menos mientras se mantenga un marco de reducción del gasto público con una prioridad muy baja en el gasto universitario, afectando especialmente a las instituciones nuevas en proceso de desarrollo.
Palabras clave:
PRESUPUESTO UNIVERSITARIO, FINANCIAMIENTO EDUCATIVO, ECONOMÍA DE LA EDUCACIÓN