Descripción
Las universidades públicas argentinas amplían sus funciones tradicionales de docencia e investigación hacia formas más activas de articulación con actores sociales, productivos y gubernamentales, proceso que diversos enfoques analizan en el marco de la denominada tercera misión universitaria. Este movimiento adquiere relevancia en contextos sociales complejos, donde las instituciones de educación superior asumen un papel visible en la producción de conocimiento orientado a la resolución de problemas del territorio. En regiones urbanas densamente pobladas como el conurbano bonaerense, caracterizadas por la presencia de pequeñas y medianas empresas, organismos públicos locales y organizaciones sociales, las universidades pueden actuar como espacios de generación, circulación y transferencia de conocimientos. La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), ubicada en uno de los municipios más poblados de la Argentina, desarrolló históricamente diversas actividades de vinculación y transferencia con actores del entorno regional. En este contexto institucional, la creación de la Unidad de Vinculación Tecnológica (UVT) constituyó un paso relevante en la formalización y organización de estas prácticas, al incorporar una estructura específica destinada a fortalecer la articulación entre las capacidades académicas de la universidad y las demandas del territorio. La UVT fue creada institucionalmente en 2021 y posteriormente habilitada bajo la Ley 24.647 que regula este tipo de mecanismo de articulación entre el sistema científico-tecnológico y el sector productivo. El presente trabajo analiza el proceso inicial de consolidación de esta unidad y las capacidades de gestión desarrolladas durante sus primeros años de funcionamiento. En particular, el estudio examina la participación de la UNLaM en las convocatorias del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), instrumento provincial orientado a promover proyectos de innovación aplicada mediante la articulación entre instituciones científicas, actores productivos y organismos públicos, entre los años 2022 y 2025. A partir de la revisión de documentación institucional y administrativa se reconstruye la trayectoria de participación de la universidad en estas convocatorias, poniendo el foco en las tareas de formulación, acompañamiento y gestión realizadas desde la UVT. Durante este periodo la UNLaM participó en las cuatro convocatorias del programa. En la primera de ellas una propuesta obtuvo financiamiento. En 2023 se presentaron dos iniciativas que fueron admitidas, pero sin financiamiento. En 2024 se presentaron dos proyectos, ambos admitidos en la instancia de evaluación, pero sin adjudicación de aportes no reembolsables. En 2025 se presentaron otras dos propuestas de las cuales una resultó seleccionada para su financiamiento y se encuentra actualmente a la espera del desembolso correspondiente. La secuencia de estas presentaciones permite observar, progresivamente, un proceso de aprendizaje institucional vinculado con la gestión de instrumentos de política científica-tecnológica. El caso muestra cómo la incorporación de una estructura formal de vinculación tecnológica contribuye a ordenar prácticas preexistentes de interacción con el entorno y fortalece la capacidad de la universidad para participar en programas orientados al desarrollo territorial. De este modo, la experiencia analizada permite reflexionar sobre la institucionalización de la vinculación en la UNLaM y el papel que estas estructuras pueden asumir en la articulación entre agendas académicas, demandas sociales y políticas de innovación.
Palabras clave:
VINCULACIÓN TECNOLÓGICA, UNIVERSIDAD Y TERRITORIO, DESARROLLO REGIONAL