Descripción
Este trabajo analiza la tensión entre cuerpo y mente presente en la educación y propone la Formación Personal Corporal en la formación de los psicomotricistas como una posible práctica pedagógica emancipadora. Históricamente, los dispositivos educativos han privilegiado el saber teórico y el desarrollo de lo intelectual, relegando lo corporal a un lugar secundario o instrumental. Esta perspectiva dualista, profundamente arraigada en la modernidad, se inscribe en lógicas biopolíticas que gestionan la vida mediante mecanismos de regulación y control de los cuerpos. Desde esta perspectiva, los dispositivos educativos pueden comprenderse como “dispositivos inmunitarios” (Esposito, 2011), orientados al disciplinamiento y a la normalización de los cuerpos en los procesos de enseñanza y aprendizaje. El conocimiento se organiza en asignaturas que parcelan los saberes y jerarquizan lo cognitivo, mientras que el cuerpo aparece escindido de los procesos de aprendizaje y confinado a espacios específicos donde se lo ejercita, se lo entrena o se lo habilita únicamente como instancia de descarga y movimiento restringiendo la posibilidad de una formación integral. Sin embargo, el aprendizaje implica necesariamente al cuerpo, ya que todo proceso de apropiación de conocimientos se vincula con la experiencia corporal y no únicamente con la capacidad intelectual. El cuerpo participa activamente en la construcción del conocimiento: se expresa a través del gesto, la postura, el movimiento, las sensaciones y las emociones, desbordando los límites impuestos por las prácticas educativas tradicionales, particularmente en el ámbito universitario. En contraposición a estas lógicas, diversas pedagogías emancipadoras, influenciadas por pensadores como Saúl Taborda, buscan revalorizar la experiencia subjetiva y promover la autonomía de los sujetos más allá de los modelos de escolarización centrados exclusivamente en la transmisión de contenidos. En este marco, la Formación Personal Corporal en la formación universitaria de psicomotricistas constituye un eje fundamental que articula el conocimiento teórico con la experiencia y la vivencia en el cuerpo y a través del cuerpo. Este espacio formativo se encuentra atravesado por la concepción de cuerpo propia del campo de la Psicomotricidad, desde la cual el cuerpo se concibe como una construcción compleja, singular y particular que se gesta fundamentalmente en relación con otros. Desde esta perspectiva, la Formación Personal Corporal promueve procesos de exploración, reflexión y apropiación que se desarrollan en el trabajo compartido con docentes y pares, favoreciendo instancias de experiencia e intercambio que permiten a los estudiantes implicarse corporalmente en su propio proceso de formación. Esta propuesta formativa cuestiona las dicotomías tradicionales entre mente y cuerpo y habilita una perspectiva educativa que reconoce la centralidad de la experiencia corporal en los procesos de aprendizaje. En este sentido, la Formación Personal Corporal no se limita a una metodología didáctica, sino que implica una postura ética y política que reposiciona al cuerpo en el centro de los procesos de aprendizaje. Al reconocer la dimensión corporal como constitutiva de la experiencia educativa, esta propuesta abre la posibilidad de pensar prácticas pedagógicas emancipadoras orientadas a una formación integral en la educación superior.
Palabras clave:
FORMACIÓN PERSONAL CORPORAL, PRÁCTICA PEDAGÓGICA EMANCIPADORA, EDUCACIÓN SUPERIOR