Descripción
En el contexto actual se ha generalizado la idea de que la inteligencia artificial podría reemplazar a las personas en diversas tareas. Este escenario no solo plantea interrogantes sobre el futuro del trabajo, sino también sobre cuáles serán los conocimientos y capacidades más valorados en la formación profesional. En este marco, el ámbito educativo se ve interpelado por la necesidad de revisar sus prácticas frente a la creciente incorporación de estas tecnologías. Los estudiantes de la Generación Z, caracterizados por su familiaridad con las tecnologías digitales, recurren a herramientas de inteligencia artificial para la búsqueda de información, la resolución de actividades y la elaboración de trabajos prácticos. Con una marcada orientación hacia la inmediatez, integran estas herramientas en sus procesos de aprendizaje. Sin embargo, cuando su uso no está mediado por criterios adecuados, pueden generar respuestas distantes de sus propios procesos de razonamiento. Esto plantea interrogantes sobre su impacto en el aprendizaje y en el desarrollo de habilidades cognitivas, especialmente en la comprensión y el pensamiento crítico. Diversos autores han analizado el papel de las tecnologías en la educación superior. Prensky sostiene que los estudiantes actuales presentan nuevas formas de interacción con el conocimiento a partir de su condición de nativos digitales. Por su parte, Ausubel plantea que el aprendizaje significativo implica construir sentido a partir de la relación entre nuevos contenidos y saberes previos, lo que permite problematizar el uso de herramientas que facilitan respuestas inmediatas sin garantizar comprensión. La Práctica Profesional de la Licenciatura en Administración de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán constituye un espacio de integración de conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera. En este contexto, el programa se encuentra en permanente actualización para adaptarse a las demandas actuales. Esto representa un desafío para las prácticas de enseñanza, que deben orientarse no a restringir el uso de la inteligencia artificial, sino a promover un uso crítico y reflexivo. El objetivo de este trabajo es caracterizar el uso de estas herramientas en estudiantes de la Generación Z y su incidencia en las prácticas de aprendizaje en el ámbito universitario. La inteligencia artificial puede constituirse como una herramienta complementaria del aprendizaje, pero no como un sustituto del pensamiento crítico. Su potencial depende de las capacidades previas de los estudiantes: quienes poseen una base sólida pueden utilizarla para profundizar y ampliar información, mientras que otros tienden a reproducir respuestas sin analizarlas. En consecuencia, su uso no garantiza una mejora en el aprendizaje e incluso puede debilitar los procesos de comprensión si no se emplea de manera adecuada. Como resultados, se identifican las principales formas de uso de la inteligencia artificial por parte de los estudiantes, así como su percepción sobre su utilidad en el aprendizaje. Asimismo, se reconoce tanto sus potencialidades como sus limitaciones, en particular en relación con el desarrollo de la comprensión y el pensamiento crítico, aportando elementos para la reflexión sobre las prácticas de enseñanza en la educación superior.
Palabras clave:
INTELIGENCIA ARTIFICIAL, APRENDIZAJE APLICADO, EDUCACIÓN SUPERIOR, PRÁCTICAS PROFESIONALES, GENERACIÓN Z.