Descripción
La expansión del sistema universitario ha transformado un modelo de élite en uno de masas, generando una creciente heterogeneidad en los perfiles de los estudiantes. En este contexto, las trayectorias de cambio —reubicaciones o cambios de titulación antes de completar una etapa— han dejado de ser una anomalía y se han convertido en un fenómeno estructural; por ejemplo, en España representan más de un tercio de todas las trayectorias universitarias. Esta abundancia exige cambiar el enfoque institucional de la retención a la persistencia, entendiendo que muchas bajas registradas son, en realidad, reorientaciones biográficamente significativas.
La gran diversidad de estos recorridos hace imprescindible una clasificación analítica que tenga en cuenta la dirección (horizontal o vertical) y la modalidad (presencial o virtual) del cambio. Los resultados indican que los diferentes tipos de cambio actúan como marcadores de desigualdad: mientras que el cambio horizontal (reubicación dentro de la misma etapa) es una estrategia predominante para las clases medias, el cambio vertical descendente o reverse transfer (un cambio hacia la formación profesional superior o a grados universitarios menos prestigiosos) es mucho más frecuente entre los estudiantes de clase trabajadora.
Esta divergencia tiene sentido en el marco teórico de la asunción de riesgos y la aversión a la pérdida (loss aversion). Las clases media y alta operan bajo una alta motivación para no perder su posición social y mediante un mecanismo de ventaja compensatoria: cuentan con una «red de seguridad» (recursos financieros e información) que les permite seguir asumiendo riesgos y ejercer el «derecho al fracaso», utilizando el cambio como una segunda oportunidad para persistir a pesar de los malos resultados iniciales. Por el contrario, los estudiantes de clase trabajadora experimentan las transiciones académicas con mayor vulnerabilidad, y tienden a retirarse o abandonar el sistema de forma permanente tras un fracaso inicial o un desajuste de expectativas.
En este escenario de reorientación, la universidad en línea desempeña un papel fundamental. Se observa que, al cambiar de rumbo, las personas de entornos sociales más bajos y las personas de más edad prefieren significativamente la modalidad virtual como forma de persistir. Esta elección se explica por la necesidad de minimizar diversos costes: el coste de oportunidad (debido a un factor de descuento temporal más punitivo), los costes indirectos (transporte y materiales) y los costes sociales. Para estos perfiles, la universidad en línea les permite gestionar su sentido de la deuda hacia sus padres y evitar la presión de estudiar lejos de casa y en soledad, transformando una barrera de exclusión en una oportunidad para redefinir el éxito.
Palabras clave:
Trayectorias académicas; desigualdad; universidad en línea.